¿Qué es la retina?
La retina es la capa de células nerviosas que recubren la pared posterior en el interior del ojo. Esta capa detecta la luz y envía señales al cerebro para que usted pueda ver.
Varias partes del ojo están asociadas con la retina:
- Retina periférica
- Mácula
- Fóvea
- Fotorreceptores
- Bastoncillos
- Conos
Los problemas oculares que pueden afectar la retina son:
- Desprendimiento de retina, es una enfermedad ocular que se produce por la separación espontánea de la retina neurosensorial (capa interna de la retina) del epitelio pigmentario (capa externa).
- Retinopatia diabética, es la enfermedad vascular más frecuente de la retina. Se origina por el daño producido en los vasos retinianos a causa de la descompensación metabólica de la diabetes.
Comporta una pérdida de visión que, en ocasiones, puede ser muy importante.
- Agujero macular, es la presencia de una apertura en la mácula, que es la zona central de la retina.
Existen dos tipos principales de agujero macular:
- Agujero macular idiopático: también llamado senil por su relación con la edad del paciente, puesto que puede aparecer aproximadamente a partir de los 57 años.
- Agujero macular miópico: ocurre en pacientes con alta miopía. Tiende a aparecer a una edad más temprana y pueden producir desprendimiento de retina.
- Membranas epirretinianas macular (MEM), supone el crecimiento de un tejido en la superficie de la retina en el área macular, que se puede contraer produciendo disminución de visión y deformación de las imágenes.
- Degeneración macular, la degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad degenerativa de la mácula o zona central de la retina y de mayor sensibilidad visual. Esta patología provoca un deterioro progresivo del epitelio pigmentario retiniano (capa que recubre la retina y que la nutre) y de las células de la mácula (donde se concentra un mayor número de conos o fotorreceptores responsables de la agudeza visual y la discriminación de colores). Como consecuencia, se produce una pérdida gradual de la visión central y de detalle.
Existen dos tipos de degeneración macular, teniendo en cuenta que un mismo paciente puede pasar de uno al otro:
Degeneración macular seca o atrófica: es la forma más prevalente (alrededor del 85% de los casos) y se caracteriza por una evolución lenta y progresiva. Se produce como resultado de la acumulación de desechos (depósitos amarillentos o drusas), lo que atrofia la zona macular.
Degeneración macular húmeda o exudativa: aunque es menos frecuente, su avance es más rápido y suele tener un peor pronóstico visual. En esta forma de degeneración macular crece una membrana vascular bajo de la retina, debido a la aparición de nuevos vasos sanguíneos anómalos y muy frágiles, que sangran y pierden líquido, comprometiendo a la visión de forma severa.
- Miopía elevada, es un defecto refractivo que provoca que las imágenes se enfoquen por delante de la retina y no sobre ella, lo que dificulta la visión nítida en distancias lejanas.
Cuando el error visual supera las 6-8 dioptrías hablamos de alta miopía o miopía magna, que afecta a cerca de un 2% de la población y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades oculares potencialmente severas. Por tanto, se trata de una amenaza importante para la visión de la que mucha gente no es consciente y a la que hay que estar atentos.
Estas son algunas de las patologías más frecuentes asociadas al ojo alto miope:
- Desprendimiento de retina: a partir de 3 dioptrías, aumenta 10 veces el riesgo de padecerlo y, con más de 10 dioptrías, la probabilidad se multiplica hasta por 60.
- Otras complicaciones retinianas: destacan las hemorragias retinianas espontáneas, las membranas neovasculares (nuevos vasos sanguíneos que crecen debajo de la retina), las atrofias de la mácula (centro de la retina y zona de mayor precisión) en miopías muy elevadas, los agujeros maculares y las degeneraciones retinianas periféricas.
- Alteraciones vítreas: es el caso de cuerpos flotantes en el humor vítreo, así como desprendimientos o degeneraciones de este líquido gelatinoso y trasparente que rellena el interior del ojo.
- Glaucoma: no solo es más frecuente en personas con miopía que en la población general, sino que también resulta más difícil de diagnosticar y controlar.
- Catarata: se desarrolla más precozmente entre los miopes magnos, que representan un 20% de los pacientes de catarata en edades más jóvenes.
- Miodesopsias o moscas volantes, son unas pequeñas manchas que muchas personas ven moviéndose en su campo visual, especialmente cuando miran un fondo liso como, por ejemplo, una pared o el cielo.
Se trata de diminutos trocitos de sustancia gelatinosa que se forman en el humor vítreo, el líquido transparente que llena el interior del ojo.
Aunque parecen estar frente al ojo, en realidad flotan en el humor vítreo y lo que percibe la visión son las sombras que los cuerpos flotantes proyectan en la retina. Generalmente, son de poca importancia y corresponden al proceso de envejecimiento.
En ocasiones, la gelatina vítrea puede separarse de la retina, provocando desgarros e incluso hemorragias en el ojo. Esto puede causar que aparezcan nuevos cuerpos flotantes.
Si este desgarro no es tratado, puede dar lugar a un desprendimiento de retina, patología que implica un tratamiento quirúrgico urgente.
- Oclusiones venosas de la retina, consisten en la obstrucción parcial o total de las venas de la retina.
Pueden ser de dos tipos:
- Oclusión venosa central (la vena central de la retina se obstruye).
- Oclusión de rama venosa. Consiste en una obstrucción provocada por un trombo que se produce en las zonas en las que las arterias y las venas se cruzan.